Mi relato ya está empezado.
Va por el capítulo 1, pero espero que os guste lo que llevo escrito.
Solo es el principio...
http://demivozati.blogspot.com/
Bienvenid@s a este blog. Hace poco se llamaba El rincón de la última esquina, pero ha vuelto a sus inicios. Cada palabra maldita que escriba espero que os guste! seguid bajando para ver los libros!! ^^
sábado, 26 de marzo de 2011
Cuando el demonio se cruzó en nuestras vidas
Era la noche más lluviosa desde hace medio siglo. Llovía, se oían truenos. A ellos no les importaba.
Se acababan de casar, se llamaban John y Rose, y estaban pasando la luna de miel en Nueva York, después de su boda en Helsinki.
Él tenía los ojos verdes. El pelo rubio y liso, con un flequillo que casi le tapaba un ojo. Vestía con chaqueta vaquera, con vaqueros y una camisa blanca impecable.
Ella era morena, de ojos oscuros y profundos. Tenía el pelo liso y largo. Por detrás se había hecho una cola. Ella vestía con una falda y una chaqueta negra.
Los dos se fundieron en un abrazo. A Rose le daban miedo las grandes tormentas. Y más en las grandes ciudades, y no en su pequeño pueblo de Alemania.
Él estaba acostumbrado, era de Inglaterra.
-...No me gusta nada esto...-dijo ella, asustada.
-No temas-dijo entonces él-yo te protegeré-.
-Pero es que una vez soñé con que en una tormenta como esta el demonio llegaba del trueno de las 0:00 y mataba a todo lo que viera, al día siguiente...-no dijo nada, se le resbaló una lágrima, que él recogió y secó.
-No va a pasar nada-dijo él, con voz tranquilizante-a tus padres los asesinaron unas personas, no el demonio-.
-Ya...-dijo ella.
-Bueno, vámonos a dormir-.
-Vale...-.
Llegó las 23:56, ella no conseguía dormir. Veía el reloj constantemente. Él estaba leyendo tranquilamente.
Cuando se quiso dar cuenta, habían llegado las 12.
Ella escuchó un trueno. Gritó y se agarró fuerte a su marido.
-No temas...-repitió él como antes de que se acostaran.
-Va...vale-dijo ella, pálida de puro terror.
Llamaron a la puerta. ¿Quién sería?.
Ya eran las 2 de la mañana.
-Vo...voy a ver quién es...-dijo él, aterrorizado.
-Vale...-dijo ella, que se escondía entre sábanas.
Abrió con mucho cuidado, pero no había nadie. Lo único que se fijó es que el cielo estaba rojizo, y sin nubes.
Él pensó que sería algún bromista...
Pero se estremeció solo al sentir un gran frío interior...
-Aaaaah!!-chilló, cayendo.
-¡¡¡JOHN!!!-dijo ella, saltando de la cama.
Cuando llegó, casi se desmaya.
Estaba allí, tirado, con los ojos en blanco y sin respiración.
Vio una sombra, y entonces se llenó de ira.
-¡¿¡Fuiste tú!?!-gritó.
-Sí, ¿no te lo imaginabas?-dijo la sombra.
De pronto, saltó una llama de fuego y salió él.
Era Satanás.
-¿¿Por qué lo has hecho??-chilló-¡te mato!-.
-Vale, juguemos-dijo él-pero lo haremos...en mi campo...-y dio un chasquido de dedos.
Pronto se sentiría con muchísimo más calor.
Estaban en una especie de coliseo romano, solo que mucho más gris que eso.
Ella estaba alli, sorprendida.
De pronto, sintió que en sus venas no corría sangre, sino fuego.
Se consumía ante aquella sensación.
Pero contraatacó.
Le dio una gran estocada a su oponente, pero no le hizo nada.
Desapareció.
Apareció detrás. Un manto de lava caía de una colina cercana hacia ellos.
Ella no se percató. Dio un gran salto hacia atrás y le propinó una gran estocada rápida en el pecho que no pudo esquivar.
Pero ella estaba sin fuerzas. Cayó, derrotada.
El diablo, viendo como ganaba a su oponente, se curó rápido la estocada y la cogió con los brazos.
-Fin...del...-fue diciendo.
-No...no...-decía ella sin fuerzas.
-Juego-y la quemó con sus brazos en un momento.
Pronto solo se convertiría en cenizas...
Se acababan de casar, se llamaban John y Rose, y estaban pasando la luna de miel en Nueva York, después de su boda en Helsinki.
Él tenía los ojos verdes. El pelo rubio y liso, con un flequillo que casi le tapaba un ojo. Vestía con chaqueta vaquera, con vaqueros y una camisa blanca impecable.
Ella era morena, de ojos oscuros y profundos. Tenía el pelo liso y largo. Por detrás se había hecho una cola. Ella vestía con una falda y una chaqueta negra.
Los dos se fundieron en un abrazo. A Rose le daban miedo las grandes tormentas. Y más en las grandes ciudades, y no en su pequeño pueblo de Alemania.
Él estaba acostumbrado, era de Inglaterra.
-...No me gusta nada esto...-dijo ella, asustada.
-No temas-dijo entonces él-yo te protegeré-.
-Pero es que una vez soñé con que en una tormenta como esta el demonio llegaba del trueno de las 0:00 y mataba a todo lo que viera, al día siguiente...-no dijo nada, se le resbaló una lágrima, que él recogió y secó.
-No va a pasar nada-dijo él, con voz tranquilizante-a tus padres los asesinaron unas personas, no el demonio-.
-Ya...-dijo ella.
-Bueno, vámonos a dormir-.
-Vale...-.
Llegó las 23:56, ella no conseguía dormir. Veía el reloj constantemente. Él estaba leyendo tranquilamente.
Cuando se quiso dar cuenta, habían llegado las 12.
Ella escuchó un trueno. Gritó y se agarró fuerte a su marido.
-No temas...-repitió él como antes de que se acostaran.
-Va...vale-dijo ella, pálida de puro terror.
Llamaron a la puerta. ¿Quién sería?.
Ya eran las 2 de la mañana.
-Vo...voy a ver quién es...-dijo él, aterrorizado.
-Vale...-dijo ella, que se escondía entre sábanas.
Abrió con mucho cuidado, pero no había nadie. Lo único que se fijó es que el cielo estaba rojizo, y sin nubes.
Él pensó que sería algún bromista...
Pero se estremeció solo al sentir un gran frío interior...
-Aaaaah!!-chilló, cayendo.
-¡¡¡JOHN!!!-dijo ella, saltando de la cama.
Cuando llegó, casi se desmaya.
Estaba allí, tirado, con los ojos en blanco y sin respiración.
Vio una sombra, y entonces se llenó de ira.
-¡¿¡Fuiste tú!?!-gritó.
-Sí, ¿no te lo imaginabas?-dijo la sombra.
De pronto, saltó una llama de fuego y salió él.
Era Satanás.
-¿¿Por qué lo has hecho??-chilló-¡te mato!-.
-Vale, juguemos-dijo él-pero lo haremos...en mi campo...-y dio un chasquido de dedos.
Pronto se sentiría con muchísimo más calor.
Estaban en una especie de coliseo romano, solo que mucho más gris que eso.
Ella estaba alli, sorprendida.
De pronto, sintió que en sus venas no corría sangre, sino fuego.
Se consumía ante aquella sensación.
Pero contraatacó.
Le dio una gran estocada a su oponente, pero no le hizo nada.
Desapareció.
Apareció detrás. Un manto de lava caía de una colina cercana hacia ellos.
Ella no se percató. Dio un gran salto hacia atrás y le propinó una gran estocada rápida en el pecho que no pudo esquivar.
Pero ella estaba sin fuerzas. Cayó, derrotada.
El diablo, viendo como ganaba a su oponente, se curó rápido la estocada y la cogió con los brazos.
-Fin...del...-fue diciendo.
-No...no...-decía ella sin fuerzas.
-Juego-y la quemó con sus brazos en un momento.
Pronto solo se convertiría en cenizas...
viernes, 25 de marzo de 2011
Música...
La música es lo único que puede llevar nuestros sentimientos más allá.
Puedes estar triste, escuchar Hello de Martin Solveig ft. Dragonette y sentirte mejor.
Puedes estar triste, escuchar Deja de llorar-y vuelvete a levantar de Mägo de Oz y sentir que puedes hacer algo más.
Puedes estar alegre, y aunque escuches una canción triste, seguirás feliz.
La música y los libros son mi pasión. Mi protección...
Puedes estar triste, escuchar Hello de Martin Solveig ft. Dragonette y sentirte mejor.
Puedes estar triste, escuchar Deja de llorar-y vuelvete a levantar de Mägo de Oz y sentir que puedes hacer algo más.
Puedes estar alegre, y aunque escuches una canción triste, seguirás feliz.
La música y los libros son mi pasión. Mi protección...
Compongo canciones....
Son como poemas, le pongo ritmo, pero solo se lo puedo dar con el piano eléctrico, ya que no tengo guitarra ni nada.
Alguna vez os meteré aquí algunas canciones que componga, la letra y la partitura!
Espero que os gusten!
Alguna vez os meteré aquí algunas canciones que componga, la letra y la partitura!
Espero que os gusten!
I can't say this with words...
Él estaba sentado. Intranquilo. Iba a tener una cita con ella, la más guapa del instituto, pero que era rechazada por sacar buenas notas.
Al fin.
Le gustaba tanto física como personalmente. Habían sido amigos desde hace mucho tiempo...
Por fin le podría decir que la quería.
Más que al oxígeno, más que a la vida, más que a todo.
Llegó.
Tenía el pelo suelto, una melena morena y brillante, unos ojos profundos, abiertos de par en par y azules, como el cielo despejado de una gran tarde de verano, como era aquella. La nariz respingona, le sentaba muy bien.
Iba natural. Nunca confió en maquillajes, pero era hermosa así.
-¡Hola!-dijo ella-siento haberte hecho esperar...-
-No pasa na...nada-dijo cortado el chico.
-Pero, ¿no íbamos a hacer los deberes juntos? ¿por qué no tienes ningún libro?-preguntó ella extrañada.
-Es que... quería hablarte.... de nosotros-decía-quiero que...-no le salía nada de la boca, estaba en blanco.
¿Qué le pasaba?
-¡¿Quieres qué?!-dijo ella, impaciente y a la vez algo enfadada.
-Uff, no sé decir esto con palabras....-susurró-bueno...-
-¡Eh!-dijo ella cuando se abalanzó, creyendo que sería otra cosa, pero fue lo que él quería.
Se fundieron en un abrazo y un gran beso.
El beso duró un tiempo. Ella no sabía por qué, pero quería que fuese eterno. Al igual que él.
-¿Lo entiendes?-dijo.
-¡Sí!, ¡sí quiero que salgamos!-gritó ella, eufórica.
-¿¿¡¡Cómo??!!-preguntó-no me esperaba esa respuesta...-
-Me has gustado de siempre pero...-paró un momento-no sabía cómo decírtelo.
Y un malentendido no hizo que dos personas se enamoraran, porque hay cosas, que, en serio:
I can say with words...
Al fin.
Le gustaba tanto física como personalmente. Habían sido amigos desde hace mucho tiempo...
Por fin le podría decir que la quería.
Más que al oxígeno, más que a la vida, más que a todo.
Llegó.
Tenía el pelo suelto, una melena morena y brillante, unos ojos profundos, abiertos de par en par y azules, como el cielo despejado de una gran tarde de verano, como era aquella. La nariz respingona, le sentaba muy bien.
Iba natural. Nunca confió en maquillajes, pero era hermosa así.
-¡Hola!-dijo ella-siento haberte hecho esperar...-
-No pasa na...nada-dijo cortado el chico.
-Pero, ¿no íbamos a hacer los deberes juntos? ¿por qué no tienes ningún libro?-preguntó ella extrañada.
-Es que... quería hablarte.... de nosotros-decía-quiero que...-no le salía nada de la boca, estaba en blanco.
¿Qué le pasaba?
-¡¿Quieres qué?!-dijo ella, impaciente y a la vez algo enfadada.
-Uff, no sé decir esto con palabras....-susurró-bueno...-
-¡Eh!-dijo ella cuando se abalanzó, creyendo que sería otra cosa, pero fue lo que él quería.
Se fundieron en un abrazo y un gran beso.
El beso duró un tiempo. Ella no sabía por qué, pero quería que fuese eterno. Al igual que él.
-¿Lo entiendes?-dijo.
-¡Sí!, ¡sí quiero que salgamos!-gritó ella, eufórica.
-¿¿¡¡Cómo??!!-preguntó-no me esperaba esa respuesta...-
-Me has gustado de siempre pero...-paró un momento-no sabía cómo decírtelo.
Y un malentendido no hizo que dos personas se enamoraran, porque hay cosas, que, en serio:
I can say with words...
martes, 22 de marzo de 2011
Esto es para dos personas especiales
Hace poco que fue el día del padre; ya lo sabréis.
Pues en este día se me olvidó regalarle algo a mi padre.
Una amiga me dio la idea de hacer esto; ella ya lo había hecho.
Por eso: FELIZ DÍA DEL PADRE.
-Por ser alguien que me sabía entender.
-Que me animaba
-Ayudarme en TODO.
-Por tu cariño
-Entrega.
-Tiempo y dedicación en mí.
Por eso y muchísimo más, te quiero!
También quería dedicarle esto a mi recién nacido sobrino, Juan Antonio.
Doy gracias a Dios de que mi hermana no haya sufrido en el parto y por esta bendición del cielo.
Felicidades Clara!
Juan Antonio te quiero más que a nada en este mundo, que seas muy feliz en tu vida.
Gracias por esperar, Papá!
Espero que te haya gustado a ti, y nada más que a ti.
Pues en este día se me olvidó regalarle algo a mi padre.
Una amiga me dio la idea de hacer esto; ella ya lo había hecho.
Por eso: FELIZ DÍA DEL PADRE.
-Por ser alguien que me sabía entender.
-Que me animaba
-Ayudarme en TODO.
-Por tu cariño
-Entrega.
-Tiempo y dedicación en mí.
Por eso y muchísimo más, te quiero!
También quería dedicarle esto a mi recién nacido sobrino, Juan Antonio.
Doy gracias a Dios de que mi hermana no haya sufrido en el parto y por esta bendición del cielo.
Felicidades Clara!
Juan Antonio te quiero más que a nada en este mundo, que seas muy feliz en tu vida.
Gracias por esperar, Papá!
Espero que te haya gustado a ti, y nada más que a ti.
sábado, 19 de marzo de 2011
Estrella Gris (capítulo 2)
El frío y la niebla nocturna se notaba mucho en el ambiente.
La gran puerta se abrió.
De allí salió una cabeza que miró a ambos lados, para mirar si ya habría alguien o la colonia entera se había ido aterrada de las previsiones. Entonces dijo:
-¡Despejado, venga!-y salieron.
Hacía tiempo que se habían quedado dentro a vigilar un poco; eran Dagna y Serko.
-Por última vez, ¿adónde vamos?-decía sin parar Dagna.
-A aquella estrella-dijo Serko, cansado.
-¡¡Es imposible!!-gritó Dagna, tanto que el eco se escuchó hasta en el final de las montañas.
-Eso lo crees tú...-dijo Serko, entretenido con una especie de metrónomo.
Empezó a llover muy fuerte. Una tormenta se acercaba, pero lo raro era que no era nieve.
Era agua.
Dagna siguió a Serko mientras la tormenta seguía su ritmo frenético.
Los rayos estaban cerca.
Serko seguía con aquel extraño metrónomo con el signo de un lobo. Dagna no miraba.
Detestaba los lobos.
Serko cogió inesperada a Dagna, la agarró con el brazo, miró al cielo, y, contando mentalmente, despegaron de allí.
Dagna lanzó un grito ronco. No podía pasar esto, no estaba volando, era imposible.
Cerró los ojos. Creía que era un sueño. Y cuando los abrió...
Era un sitio muy raro.
Era un río. Contactaba con el agua, pero no la llevaba la corriente al estar metida allí en los rápidos.
Intentó incorporarse. Pero una mano lo impedió.
-¿Qué haces?-dijo Serko-no te muevas, o nunca terminará el proceso-.
-¡¡¿¿Qué proceso??!!-gritó Dagna.
-De seguir nuestro trayecto. Estamos perdidos en el mundo de las ilusiones y las sombras-.
-¿Cómo?-dijo Dagna.
-Si saliéramos de este lugar, dentro de poco seríamos capturados por las ilusiones y las sombras-le explicó Serko-es mejor quedarse aquí-.
-Bueno...-.
Ella se quedó un buen rato esperando, ya que no sabía que iría a hacer Serko, pero al final se desesperó y se fue antes de que la cogiera Serko diciendo:
-¡Me voy a buscar ayuda!-.
Serko quiso ir, pero el metrónomo empezó a funcionar y antes de que Dagna se diera cuenta Serko se había ido.
-¡¡Serko!!-dijo Dagna-¡bueno, pues intentaré salir yo sola!-y se marchó al centro de aquel mundo.
-¡Dagna!-gritó Serko, desde su vuelo hacia la estrella.
"No. ¿Y ahora qué hago?" pensaba.
Mientras la estrella gris se apagó. No se veía ninguna estrella allí.
Había llegado la mañana hacía unas horas, pero la estrella seguía divisándose hasta que Dagna y Serko se separaron...
"¡Qué raro!" se dijo Serko. "Normalmente la estrella se vería..."
Y mientras seguía volando pensó en Dagna, estaría muerta de miedo...
Tercer capítulo pronto!
PD: No se va a publicar LA ESPERANZA HA CERRADO POR DEFUNCIÓN, y en lugar de aquello, aquí está el segundo capítulo de este relato
La gran puerta se abrió.
De allí salió una cabeza que miró a ambos lados, para mirar si ya habría alguien o la colonia entera se había ido aterrada de las previsiones. Entonces dijo:
-¡Despejado, venga!-y salieron.
Hacía tiempo que se habían quedado dentro a vigilar un poco; eran Dagna y Serko.
-Por última vez, ¿adónde vamos?-decía sin parar Dagna.
-A aquella estrella-dijo Serko, cansado.
-¡¡Es imposible!!-gritó Dagna, tanto que el eco se escuchó hasta en el final de las montañas.
-Eso lo crees tú...-dijo Serko, entretenido con una especie de metrónomo.
Empezó a llover muy fuerte. Una tormenta se acercaba, pero lo raro era que no era nieve.
Era agua.
Dagna siguió a Serko mientras la tormenta seguía su ritmo frenético.
Los rayos estaban cerca.
Serko seguía con aquel extraño metrónomo con el signo de un lobo. Dagna no miraba.
Detestaba los lobos.
Serko cogió inesperada a Dagna, la agarró con el brazo, miró al cielo, y, contando mentalmente, despegaron de allí.
Dagna lanzó un grito ronco. No podía pasar esto, no estaba volando, era imposible.
Cerró los ojos. Creía que era un sueño. Y cuando los abrió...
Era un sitio muy raro.
Era un río. Contactaba con el agua, pero no la llevaba la corriente al estar metida allí en los rápidos.
Intentó incorporarse. Pero una mano lo impedió.
-¿Qué haces?-dijo Serko-no te muevas, o nunca terminará el proceso-.
-¡¡¿¿Qué proceso??!!-gritó Dagna.
-De seguir nuestro trayecto. Estamos perdidos en el mundo de las ilusiones y las sombras-.
-¿Cómo?-dijo Dagna.
-Si saliéramos de este lugar, dentro de poco seríamos capturados por las ilusiones y las sombras-le explicó Serko-es mejor quedarse aquí-.
-Bueno...-.
Ella se quedó un buen rato esperando, ya que no sabía que iría a hacer Serko, pero al final se desesperó y se fue antes de que la cogiera Serko diciendo:
-¡Me voy a buscar ayuda!-.
Serko quiso ir, pero el metrónomo empezó a funcionar y antes de que Dagna se diera cuenta Serko se había ido.
-¡¡Serko!!-dijo Dagna-¡bueno, pues intentaré salir yo sola!-y se marchó al centro de aquel mundo.
-¡Dagna!-gritó Serko, desde su vuelo hacia la estrella.
"No. ¿Y ahora qué hago?" pensaba.
Mientras la estrella gris se apagó. No se veía ninguna estrella allí.
Había llegado la mañana hacía unas horas, pero la estrella seguía divisándose hasta que Dagna y Serko se separaron...
"¡Qué raro!" se dijo Serko. "Normalmente la estrella se vería..."
Y mientras seguía volando pensó en Dagna, estaría muerta de miedo...
Tercer capítulo pronto!
PD: No se va a publicar LA ESPERANZA HA CERRADO POR DEFUNCIÓN, y en lugar de aquello, aquí está el segundo capítulo de este relato
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